Sexo y Religión: el secreto guardado por más de un siglo

 

Si bien, ya resumí las propuestas socio-económicas de Charles Fourier en un articulo anterior: “El falansterio: receta para la felicidad social”. Esta vez os traigo la síntesis de sus ideas relacionadas con el amor y la sexualidad, recogidas en “Nouveau monde amoureux”, donde desarrolla uno de sus pensamientos más originales; el relativo a la libertad sexual. Debido a la moral puritana del momento, ¡sus discípulos ocultaron estos escritos hasta 1967!

La mayoría de los filósofos y pensadores fundamentan sus escritos en la observación de la realidad y aportan una explicación o únicamente una crítica a dicha realidad. Este no es el caso de Charles Fourier, este filósofo francés desarrolló sus ideas a finales del siglo XVIII y principios del XIX y fue mucho más allá de la mera observación y crítica de la sociedad capitalista en la que vivía (a la que se refiere como sociedad civilizada). Fourier propuso un nuevo modelo de sociedad (la Armonía) basado en el colectivismo, el reparto proporcional y la Ley de Atracción.

*Ley de Atracción: son las pasiones las que guiarían al individuo y a la sociedad hacia la felicidad humana. «Esa atracción innata es el agente creado por Dios para mover el universo. Por tanto, la Armonía, es el estado societario elegido por Dios para el hombre».

  “La felicidad consiste en tener muchas pasiones y otros tantos medios para satisfacerla”

 

PASIÓN Y AMOR EN ARMONÍA

Si estudiamos con detenimiento la filosofía de Fourier, vemos cómo los pilares de su razonamiento parten de la observación del ser humano en su estado más primigenio; observación de la naturaleza (Dios), instintos (Pasiones o Ley de Atracción) y sociedad (el ser humano es un ser social). La correcta combinación de estos factores nos llevará a encontrar la felicidad, destino último de la Humanidad.

Para Fourier la Pasión es una fuerza divina, el motor que mueve la naturaleza, el combustible que el demiurgo pone en cada ser vivo para que este actúe según su plan divino, la felicidad. Por tanto, la Pasión es limpia, es natural, no hay nada que corregir en ella. No es transformable, ni deformable, ni reductible, ni mensurable, ni sustituible.

El árbol de las doce Pasiones. Las pasiones relacionadas con el Lujismo y con el Grupismo provienen de la psicología clásica. Mientras que las pasiones del Serismo son añadidas por Fourier. Disidente: ímpetu reflexivo. Romántica: pasión del desfogue de la exaltación. Variante: necesidad de variación periórica. Fuente: elaboración del autor.

El amor ocupa el primer puesto entre todas las pasiones, aquella que nos guiará hacia el plan divino de felicidad. En el amor y en su desarrollo se basará la teoría de la atracción para determinar el mecanismo pasional querido por Dios.

 

“Que el amor sea en el orden civilizado un fanal engañoso, no debe llevarnos a desconfiar de él, sino de la civilización, que no se concilia en modo alguno con una pasión completamente divina”.

 

Fourier hace una clasificación de los cinco órdenes de amores:

1) El orden simple: compuesto de lo material simple (sexo) o de lo sentimental simple (sentimientos).

2) El orden compuesto: comprende los dos elementos del amor.

3) El orden polígamo: aplica a varias uniones de amor compuesto.

4) El orden omnígamo: orgías compuestas, es decir, sexo y sentimientos.

5) El orden ambiguo o mixto: géneros que hoy en día han entrado en desuso.

El único amor que la sociedad civilizada acepta comúnmente es el orden segundo, el amor heterosexual y monógamo en el que existe una relación de sentimientos amorosos acompañados por una atracción sexual.

Los órdenes tercero y cuarto, no se basarán única y exclusivamente en un amor material, es decir en sexo, sino que implicaría una relación de amor espiritual (sentimientos), una unión entre todas estas parejas que participen, un amor que en la sociedad civilizada aún no hemos explorado.

El orden primero se refiere a una simple atracción física o sentimental pero que excluye una u otra.

Por su parte, el orden quinto se refiere a la homosexualidad, práctica que, como dice Fourier, ha entrado en desuso pero que entre los patricios romanos era tan común como el sexo heterosexual. También utilizará a la sociedad espartana como modelo donde las relaciones sexuales y sentimentales homosexuales convivían con la vida matrimonial sin ser excluyente una de otra.

Sus propuestas no pretenden eliminar el amor egoísta (monógamo y heterosexual), todo lo contrario, lo que busca en Armonía es evitar la existencia de un tipo de amor exclusivamente. Para Fourier el amor liberal es tan natural como el amor egoísta.

Para la mentalidad puritana de la época, estas propuestas eran impensables por lo que decidieron censurarse hasta 1967. Sin embargo, y por suerte para muchos, en los últimos años la sociedad ha adoptado estos comportamientos liberales y se han desarrollado múltiples tipos de relaciones; flexisexuales, relaciones híbridas, swingers, citas múltiples o poliamor.

 

“En asuntos de amor hay que evitar sobre todo el tono dogmático”

 

SEXO Y RELIGIOSIDAD EN ARMONÍA

Todos hemos sufrido cómo, en la sociedad civilizada, el sexo se convierte en tabú que emana directamente desde la Iglesia de turno en forma de pecado (ya sea desde el cristianismo, judaísmo o islamismo). Desconozco cuál es el motivo real que lleva a condenar esta práctica, aunque imagino que esconderá alguna intención de control poblacional. Pero ese no es el caso.

En Armonía en lugar de condenar el sexo, éste es utilizado a favor de la sociedad. Considera que el amor, y por tanto el sexo, es la pasión más apropiada para formar vínculos entre todos los humanos, pues ninguna otra reduce tanto las distancias entre un campesino y un noble.

Entendiendo la religión como un gran cohesionador social, se propone el amor a Dios como el pegamento que mantendrá a la sociedad unida. Para hallar el amor a Dios los individuos deberán guiarse por las pasiones. En Armonía es necesario que todos se entreguen al placer con entusiasmo, los cultos religiosos asociarán el amor a Dios con los placeres.

Este amor, expresado de forma sexual, llegará a los jóvenes y adultos de una forma fácil y natural. Pero también lo prevé para ancianos que encontrarán en Armonía una juventud que los idolatrará y complacerá.

Respecto a los niños que no han encontrado aún esos impulsos sexuales, la pasión que los guiará al amor a Dios y a la sociedad será la glotonería. Los niños encontrarán a Dios en sus estómagos, considerar a Dios y la sociedad como un padre que nos alimenta.

Tal es el sistema religioso en Armonía, simple para los niños, limitado al culto gastronómico, compuesto para los padres que añaden a éste el culto del amor.

 

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LAS PAREJAS ANGELICALES: EL CASO DE NARCISO Y PSIQUÉ

Narciso y Psiqué son la pareja más bella de Gnido. Por cada uno de ellos otras 20 personas tienen pasiones declaradas por ellos.

Según la lógica civilizada, Narciso y Psiqué deberían elegir a una única pareja. La sociedad civilizada condenaría a la mujer que se entregue a 20 hombres, así como alabaría al hombre que secretamente yaciera con 20 mujeres, de igual manera que verían con malos ojos que esta pareja decidiese entregarse a otras personas libremente.
El individuo civilizado querría a Narciso o Psiqué para sí únicamente. Este egoísmo acabaría transformándose en adulterio, una de las costumbres más extendidas en el mundo civilizado.

 

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“Así, es la justicia de los civilizados; en amor no han sabido elevarse por encima de su egoísmo”

 

En cambio, un mundo donde olvidemos nuestras costumbres matrimoniales dará lugar a un enjambre de innovaciones amorosas, de las cuales no podríamos hacernos una idea ahora.

El razonamiento de Fourier es el siguiente: Dios ha dado a cada una de esas 40 personas la atracción por Narciso o Psiqué, y a ellos el don de la belleza. El hecho de que Narciso se entregue a 20 personas abiertamente, haría que esas personas se entregasen cada una de ellas a otras tantas. Pero no consiste en un goce puramente animal, si no que convivirían el amor material (sexo) y el amor espiritual (sentimientos). De modo que la sociedad llegaría a los órdenes tercero y cuarto del amor, creando una sociedad más unida y por tanto más fuerte. Un buen ejemplo de esto es el Batallón Sagrado de Tebas.

Como ya hemos dicho, no se trataría de eliminar el amor egoísta porque lo que se busca en Armonía es evitar la existencia de un tipo de amor exclusivamente. Narciso y Psiqué tendrían la libertad de amarse única y exclusivamente entre ellos.

Siguiendo este razonamiento, en Armonía se decide apostar por el amor liberal como cohesionador social. De modo que se crea un sistema de reconocimiento que recompense la filantropía amorosa. Quienes se dedique a ella no solo gozarán de los placeres espirituales y materiales, sino que serán condecorados con cetros de distintos grados en función de las proezas amorosas llevadas a cabo.

En el grado más alto estarán las parejas angelicales, esta pareja será elegida por votación y recibirá una veneración religiosa al entregar su don divino (la belleza) al resto de miembros de la comunidad. Cada miembro de la pareja será el encargado de elegir quienes reciben los placeres del otro y ambos se alentarán mutuamente para realizar estas obras. Incluso obras de caridad, ya que si existiese algún individuo con deformidad física se le ofrecería religiosamente sus favores. Este período angelical durará lo que la pareja considere oportuno, ya que en Armonía todo es libre.

 

SANTIDAD Y HEREJÍA EN ARMONÍA

Si investigamos un poco nuestro santoral observaremos una larga lista de mártires, de personajes que fueron asesinados y torturados cruelmente por sus creencias religiosas y que, en su último aliento de vida proclamaban la grandeza de Dios con más fe que nunca. Aunque para ser justos, la lista de santos que entregaron su vida a la caridad es igualmente larga.

En Armonía sólo se admitirán por santos a aquellos que hayan contribuido eficazmente a la felicidad humana en esta vida. Porque, ¿qué sentido tiene santificar el sufrimiento? ¿No sería preferible encontrar aspirantes a la santidad que procurasen sucesivamente placeres a todas las clases de la humanidad?

Para llegar al grado de santidad amorosa los candidatos deberán pasar por siete pruebas las cuales expondré para los más morbosos:

  • Iniciación: aquellos que quieran entrar en la carrera de santidad deberán rendir tributo amoroso a las personas de su mismo sexo que sean Reverendos/as, Venerables y Patriarcas.
  • Primera prueba: abnegación de sí mismo.
  • Segunda prueba: el aspirante debe tener sexo con dieciséis parejas homosexuales.
  • Tercera prueba: el aspirante rendirá tributo amoroso a Reverendos/as, Venerables y Patriarcas de otras comunidades.
  • Cuarta prueba: un curso de todo un mes que pasarán con un grupo y un ángel como tutor.
  • Quinta prueba: en este caso una serie de jóvenes se presentan para recibir el tributo amoroso y es el aspirante quien los acepta o no.
  • Sexta prueba: en esta prueba deberán encontrar una persona por la que sientan verdadero amor y sean capaces de tener una relación polígama sin que existan celos. La segunda parte de la prueba es participar en dieciséis orgías. Debemos tener en cuenta que las orgías serán organizadas estatalmente para cohesionar la sociedad.
  • Séptima prueba: de esta nos dice que es “un ambiguo exterior compuesto” pero que es tan incompatible con nuestras costumbres que es inútil explicar en qué consiste.

Una vez pasadas las pruebas y alcanzada esta santidad se tendrá acceso a los distintos cetros divididos en trece grados distintos.

En el ámbito de la herejía, se entiende como pecado tanto el exceso como el rechazo. Igualmente reprochable será el hecho de haber estado secretamente en varias alcobas distintas, ya que estas relaciones de polígamas deberán fundarse en la sinceridad, como el rechazo mal intencionado a una persona por su condición física. Así como la venta o alquiler de uno mismo o de otra persona para fines sexuales.

 

CONCLUSIÓN

La Armonía morirá de una enfermedad venérea.

 

Bibliografía

FOURIER, C. (1975), Nuevo mundo amoroso. Madrid: Espiral.

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