Seguimos siendo poesía

Si nos detenemos a mirar cualquiera de las listas, publicadas por editoriales o librerías como La casa del libro, por ejemplo, de las obras más vendidas en los últimos meses rápidamente advertiremos que la novela es la reina del mundo literario y parece mirar a los otros géneros casi con altivez.

Sin embargo, la novela moderna tal y como la concebimos hoy en día es uno de los géneros más jóvenes que tenemos entre nuestras filas. Nacida con la publicación del Ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha en 1605, la realidad es que la novela no destacó demasiado hasta la llegada de los románticos aproximadamente. La poesía,sin embargo, es uno de los más, sino el más antiguo género que se atestigua en las distintas sociedades debido a su relación con lo oral y a la presencia del ritmo pero, pese a su bagaje, no atrae en igual medida a los lectores de hoy en día.

Safo de Lesbos 650- 580 a. C. Poetisa griega de la época arcaica. Considerada por Platón como «la décima musa».


Las distintas tendencias poéticas, la propia concepción, a veces, elitista de los, y en menor medida de las, poetas y la escasa presencia del género en los planes de estudios o su reducción a autores de siglos pasados como Quevedo, Góngora, Garcilaso de la Vega o incluso la nomenclatura de la Generación del 27… ha favorecido que la poesía se cargue de clichés y sea malentienda en muchos casos como una literatura difícil, engolada, cursi… que se aleja de los intereses del lector general. Sin embargo, nada más lejos de la realidad.


Desde la Generación del 50, aproximadamente, el discurso poético comienza a cambiar ya que el poeta se preocupa por la recepción de su mensaje. Buenos ejemplos de ello son autores como Ángel González o Jaime Gil de Biedma pero, sobre todo, será partir de los años 80 con la llegada de La otra sentimentalidad o La poesía de la experiencia cuando los poetas verdaderamente quieran bajar a la calle, así lo demuestran Luis García Montero o Ángeles Mora, entre otros.

Desde entonces hasta hoy las voces poéticas, las tendencias, los modos de concepción de la poesía no dejan de multiplicarse, abrirse puertas y caminar hacia una variedad de realidades apta para todos los públicos. Temas como el género, el patriarcado, la diversidad sexual, el racismo, la búsqueda de la identidad o lo cotidiano tienen cabida en la poesía más actual y por ello, aunque sea un género minoritario en sus ventas, no deja de ofrecernos una perspectiva necesaria.
Conocer la poesía de nuestro tiempo es conocer las sensibilidades y preocupaciones de nuestra sociedad y es aquí donde radica su importancia. Me remito así a unas palabras de David Eloy Rodríguez dichas durante el documental Se dice Poeta de 2014:


«La poesía no vende porque la poesía no se vende. El poema es un texto que ni vende nada ni está en venta sino que su singularidad es invitarnos a pensar, invitarnos a sentir, invitarnos a entender que tenemos algo que hacer en el mundo puesto que el trabajo no está terminado en la cláusula que se nos impone desde la definición de la realidad».

 

David Eloy Rodríguez

Invitarnos a sentir y a pensar sobre la realidad es precisamente lo que hace en su poemario Escalones que descienden hacia arriba (2017). Cada poema está titulado con un número como si de un peldaño se tratase. Composición a composición la voz poética se busca a sí misma ya que «somos memoria, somos frágiles», se interroga sobre lo ya sabido, se conoce:«soy un cuerpo en el tiempo» dirá y acaba construyéndose en ese camino como un abismo porque «cada uno es lo que afronta».

También se busca a sí misma, aunque de diferente forma, la voz poética que encontramos en Parentesco (2012) de Alba González Sanz. A través de escenas y objetos cotidianos, recuerdos familiares o lugares habitados por la memoria surge una nueva mirada hacia la vida:

«El pasado se mide por lugares compartidos:
Mamá, papá, una cuna, un cuarto,
idéntico gesto al dormir».

Alba González Sanz

La identidad se construye en los poemas como si de un caleidoscopio se tratase,así la voz poética aporta una perspectiva totalmente nueva a imágenes muy corrientes. Ese vistazo a la realidad tiene espacio incluso para las Redes sociales, título que recibe una de las composiciones:

«la identidad como colección de ausencias,
el abandono para ocultar
el nombre más íntimo».

De la identidad hablan también los poemas que pertenecen a la obra de Ángelo Néstore Actos impuros (2017). Dividida en cuatro partes diferenciadas, la obra articula el yo sobre la reflexión de género, la maternidad, el cuerpo y la esperanza:

«así me dispongo a quemar los puentes
que sostienen todo lo que supe en masculino»

Ángelo Néstore

Si Néstore quema puentes que acercan al hombre a la masculinidad tóxica, Laura Casielles dibuja caminos que nos acercan al otro, al extranjero, al desconocido, al inmigrante, al nómada, en su obra Las señales que hacemos en los mapas (2014):

«Y lo comprenderemos: se trata de elegir.
La hermosura de un puente
está en que hay dos orillas»

La obra, como si de un diario de viaje se tratase, observa las costumbres de otros pueblos y ciudades y las dignifica pues nos enseña que lo diferente, lo diverso, lo múltiple es bello y digno de admiración.

Laura Casielles

Por último, Todo este espacio (2019) de Ana Vidal Egea nos muestra precisamente eso que anuncia su propio título: en la poesía, como en la vida y como en la realidad hay cabida para expresiones de todo tipo y por ello el aprendizaje tiene muchas formas. El penúltimo poema de la obra, titulado AMOR se aleja de las convenciones románticas y de pareja y acerca al actor hacia el sentimiento de algo universal entendible a todo tipo de relación humana:

«[…]Yo te conozco,
puedo recomponerte a través de voces, manos,
acentos, palabras, gestos, momentos, pupilas,
como un puzle, has estado en cada alma que quise
y ahora te multiplicas y expandes y yo te respiro»

Ana Vidal Egea

Decíamos que la novela es la reina del panorama literario actual y que esa efervescencia por el género nace en el Romanticismo. Autor también romántico fue Bécquer y en su rima XXI se preguntaba “¿Qué es poesía?” yo hoy querría actualizar un poco su cuestión a “Poesía… ¿cuándo?” Los grandes autores y clásicos nos acercan a la universalidad del mundo pero la poesía actual nos recuerda por qué nuestra época es única y qué nueva perspectiva hemos alcanzado.

 

Artículo realizado por Anabel Alfaro Romero

View Comments (0)

Leave a Reply

Your email address will not be published.

Scroll To Top