Kaspárov vs Kárpov: progresismo frente a conservadurismo

Leontxo García, el gran icono del periodismo deportivo en el mundo del ajedrez, destaca los sucesivos encuentros entre ambos ajedrecistas no únicamente por su belleza objetiva sino por su enorme importancia histórica.

Se dice que existen más combinaciones en el desarrollo de una partida de ajedrez que átomos en el universo. La carga de genialidad que reside en el tablero no ha sido solamente una herramienta para que se libren batallas entre los máximos referentes intelectuales de la historia, sino que también ha supuesto un instrumento para la simbología y la guerra política.

Esto puede ser probado si nos paramos a analizar la rivalidad histórica entre Anatoli Kárpov y Garri Kaspárov, quienes se disputaron varias veces el título mundial durante el siglo XX.

Anatoli Kárpov, niño enfermizo que encontró una vía de escape entre las piezas de ajedrez (hasta el punto de que su madre le quitó el tablero), fue llamado a encabezar la identidad de la URSS debido cuando le arrebató el título mundial a Bobby Fischer, quien por aquel entonces era el vigente campeón. Kárpov vivió los últimos años de Stalin, por lo que su triunfo exaltaba de algún modo el sentido patriótico de su país. Lo que no sabía el de Zlatoust era que una joven promesa del mundo del ajedrez estaba a punto de hacer historia.

La madre de Garri Kaspárov rusificó el apellido de su hijo tras la prematura muerte de su marido. Nacido en Azerbaiyán, el joven Kaspárov fue incentivado por su madre para convertirse en un gran jugador de ajedrez. Tras unos años de gestación, el experimento dio resultado y el joven Kaspárov, con tan solo 13 años, ya había ganado al mejor ajedrecista de su pueblo.

Años más tarde, la joven promesa se fue haciendo eco en el mundo del ajedrez, hasta que se convirtió en aspirante al título mundial, el cual poseía Anatoli Kárpov. De esta manera, el 10 de septiembre de 1984 comienza en Moscú la pelea por el título. El objetivo era llegar a seis partidas ganadas. Kaspárov sorprendió a su rival con una ventaja de 5 – 0, lo que dejaba en bastante mal lugar a Kárpov, quien representaba los valores del “nuevo héroe ruso”. A pesar de que Kárpov empezó un proyecto de remontada, el torneo fue suspendido debido a la falta de correspondencia con las expectativas del régimen soviético.

Tras las sucesivas acusaciones que se lanzaron ambos jugadores, el torneo se retomó en septiembre del año posterior. El reglamento fue el mismo, pero esta vez Kaspárov consiguió alzarse con el título mundial, lo que le convirtió en el campeón más joven de la historia del ajedrez con tan solo veintidós años.

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Ese mismo año, Mijaíl Gorbachov fue nombrado nuevo secretario general del partido comunista y comenzó a hablar de una reforma Perestroika, para la cual contaron con Kaspárov como símbolo. La victoria de Kaspárov se interpretó como la victoria de un nuevo régimen mayormente progresista frente al conservador que hasta entonces gobernaba.

Años más tarde, volvieron a disputarse el título mundial. Esta vez, Garri Kaspárov comenzó con una ventaja de tres juegos ganados frente a cero de Anatoli Kárpov; sin embargo, Kárpov le igualó en tres partidas. Kaspárov terminó por expulsar a uno de los analistas de su equipo tras acusarlo de espionaje. Tras dicha expulsión, Kaspárov terminó reteniendo el título una vez más. Un episodio más de los extremos que alcanzaban ambos contrincantes.

Tras varias disputas más por el título mundial, podemos destacar el torneo de Sevilla de 1987, en el que la Torre del Oro, que simboliza parte de la historia de la ciudad, fue utilizada como modelo para las torres del tablero. Podríamos decir que fue de los torneos más apasionantes de ambos jugadores, cuya final contó con trece millones de espectadores en su retransmisión en TVE. Esta vez, a Kárpov se le escapó entre los dedos la deseada victoria.

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Es en 1990, en Lyon, la primera vez que Kaspárov renuncia a jugar con la bandera de la URSS (La Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, a la que apenas le quedaba un año de vida bajo esta nomenclatura). Este rechazo confirma una vez más la posición que ocupaba cada uno en los asuntos políticos.

A día de hoy, Kárpov lleva una vida más relajada como profesor de economía; todo lo contrario a Kaspárov, quien fue detenido en 2007 por su actividad en contra del régimen de Putin. A pesar de ello, tras pasar unos días en prisión, se acontece un hecho que deja atrás una etapa de rivalidad incesante. Garri Kaspárov recuerda con cariño la visita que le hizo Anatoli Kárpov durante su estancia en la cárcel.

Pasada a la historia como una de las rivalidades más ásperas del mundo del deporte, la relación entre ambos maestros acabó por metamorfosearse en un extraordinario respeto.

Artículo redactado por Amancio Cebrero Cores en colaboración con Ignotocracia. Si quieres colaborar con la revista de algún modo, pincha aquí y cuéntanos.

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