Abebe Bikila, el fondista descalzo

Además de por ser el primer atleta africano en conseguir la presea dorada en unos Juegos Olímpicos, el etíope es conocido por un rasgo en particular: corrió la maratón sin calzado.

Abebe Bikila fue un joven acostumbrado a correr por los campos de su país natal; su mejor forma para mantenerse en buen estado físico era la cacería. Tenía una peculiar táctica para cazar animales: los perseguía durante 42 km y así obtenía su objetivo, luego de comprobar que ningún animal resistía esas distancias sin ser víctima del agotamiento.

Comenzó a correr profesionalmente a los 17 años y fue perfeccionando la técnica en carreras de fondo gracias a su entrenador finlandés, Onni Niskanen. En los Juegos de Roma 1960 disputó la prueba de los 42.195m y llegó a la meta en primer lugar, sin zapatillas y batiendo el récord mundial que hasta el momento era del checo, Emil Zatopek, con 2h 23’03’’, obtenido en Helsinki 1956. Bikila en su debut olímpico cronometró 2h 15’ 16’’.

Bikila, poco antes de entrar en la meta de Roma’60. MARCA                                                                                    
Abebe Bikila corriendo descalzo la maratón de los JJOO Roma 1960. MARCA

Roma y Tokio, por tanto, son las competiciones por las que será siempre recordado este deportista de leyenda, ya que en México 1968 no alcanzó la meta y tuvo que abandonar la prueba afectado por la altitud del país anfitrión. Cabe destacar que no fue el único deportista que sufrió a causa de esta condición geográfica; de hecho, dicha sede fue puesta en duda en muchas ocasiones por su afección a la respiración y eficacia de los participantes.

Tan sólo un año después de esta frustrada actuación, Bikila sufrió un accidente automovilístico que le marginó por completo de su carrera en el atletismo. Injusto final para semejante emblema del deporte mundial, que murió a sus 41 años ya con una paraplejía irrecuperable.

Su récord se mantuvo intacto hasta los Juegos de Montreal 1976, donde el alemán, Waldemar Cierpinski bajó la marca mundial a 2h 09’55’’. Luego lo suceden: el portugués, Carlos Lópes, con 2h 09’21’’ logrados en Los Ángeles 1984 y el dueño del récord actual que es el keniano Samuel Wanjiru, con 2h 06’32’’, alcanzados en Pekín 2008.

Once juegos olímpicos y 44 años después del último oro de Abebe Bikila, su récord apenas fue mejorado en 5 minutos y 39 segundos, por un corredor con, ya sí, unas resplandecientes zapatillas blancas de una reconocida marca internacional. La pregunta es: ¿Qué no haría hoy nuestro querido Bikila?

Samuel Wanjiru disputando la maratón de los JJOO Pekín 2008.

 

La historia del deporte es rica gracias a cada uno de sus intérpretes, que lucharon con sudor e incansable esfuerzo por escribirla. Pero sin dudas, la historia de Abebe Bikila, el campeón descalzo africano que corría a (y no de) los leones, será transmitida de generación en generación como un cuento más de los hermanos Grimm.

Artículo redactado por Corina Cannizzo (Instagram), en colaboración con Ignotocracia.

Fuentes:

Cátedra de Historia del Deporte – Escuela de Periodismo Deportivo Mendoza

View Comments (0)

Leave a Reply

Your email address will not be published.

Scroll To Top